Adiós a la bollería industrial y los refrescos azucarados en los centros escolares
El Consejo de Ministros ha aprobado un nuevo real decreto que regula los comedores escolares con el objetivo de mejorar la alimentación infantil y reducir las desigualdades. La medida, que impactará a más de 5 millones de alumnos, establece que todos los centros educativos deberán ofrecer cinco comidas saludables a la semana.
Cambios clave en los comedores escolares:
- Prohibición de bollería industrial y refrescos azucarados en las máquinas expendedoras y menús escolares.
- Limitación de alimentos ultraprocesados: solo se permitirán platos precocinados (como croquetas o pizza) una vez al mes.
- Se exigirá un menú especial cada trimestre basado en frutas de temporada.
- Fomento de dietas saludables y sostenibles: más legumbres, frutas y verduras frescas.
- El 45% de la fruta y verdura deberá ser de temporada, favoreciendo la producción local y sostenible.
- Se incluirán más pescados y cereales integrales en los menús.
Una medida basada en evidencia y salud pública
Este real decreto no solo responde a una demanda social, sino también a recomendaciones internacionales y estudios del Ministerio de Consumo y la Agencia Española de Seguridad Alimentaria (AESAN). La OMS ha advertido durante años del impacto de una mala alimentación en la infancia y sus consecuencias a largo plazo.
Además, se impulsa un enfoque más inclusivo y equitativo, ofreciendo menús adaptados a las necesidades alimentarias de cada alumno, con especial atención a contextos culturales y religiosos.
Transformando la salud desde las aulas
Con este decreto, España da un paso decidido hacia una educación alimentaria saludable, posicionando los comedores escolares como una herramienta de cambio social, educativo y sanitario.
Los centros educativos no solo alimentarán, sino que también educarán en hábitos saludables que los niños y niñas podrán trasladar a sus hogares, construyendo un futuro más sano.